Franz Liszt

 

Franz Liszt - 22 de octubre de 1811 – Raiding (Imperio austríaco)

 

Este gran compositor austrohúngaro romántico y virtuosísimo pianista, director de orquesta, profesor de piano y arreglista fue famoso en toda Europa durante el siglo XIX y tal vez el más grande de todos los tiempos. 

 

El legado de Franz Liszt son una extensa y variada cantidad de obras compuestas para piano y orquesta. Tuvo gran influencia en sus  contemporáneos.

 

Franz Liszt nació el 22 de octubre de 1811 y fue el único hijo de Adam Liszt y Maria Anna Liszt, nacida Langer.

 

El padre de Liszt, amante de la música, tocaba el piano, el violín, el violonchelo y la guitarra. A la edad de seis años, Franz Liszt comenzó a escuchar con atención a su padre tocar el piano, al tiempo que mostraba interés por la música. Adam reconocía la capacidad musical de su hijo y a los siete años le impartió su primera clase de piano. Franz comenzó a componer de manera elemental y a hacer improvisaciones cuando tenía tan solo ocho.  Ese mismo año realizó su primera actuación como pianista. A la edad de nueve años, apareció en conciertos y su padre, conocedor de la capacidad de su hijo, consiguió que Franz fuera presentado ante la Corte como niño prodigio.

 

Franz también estudió composición con Antonio Salieri en la época en la que fue director musical en la corte de Viena. También fue recibido en los círculos aristocráticos de Austria y Hungría después de su presentación en un primer concierto suyo de mucho éxito. 

 

Más adelante, la familia Liszt abandonó Viena para dirigirse a París. Por el camino, siendo aún un niño, Liszt dio varios conciertos en Múnich y otras ciudades. Cuando en 1823, la familia llegó a París, su padre intentó matricularlo en el conservatorio de la ciudad. Pero conforme a nuevas normas, se permitía estudiar en el Conservatorio de París sólo a ciudadanos franceses. Por tanto, a partir de entonces su padre siguió siendo el maestro de piano de su hijo.

 

Liszt aprendió francés de forma rápida y se convirtió en su idioma principal. Su popularidad aumentó rápidamente y en París era muy conocido como el “petit Liszt”. No obstante, cuando en años sucesivos visitó Inglaterra junto con su padre, ya se hablaba de él como «maestro Liszt».

 Liszt siguió estudiando composición y llegó a componer varios conciertos, sonatas y muchas otras obras.

 

En el verano de 1827, Liszt enfermó. Adam Liszt fue con su hijo a un  balneario junto al Canal de la Mancha. Mientras Liszt se estaba recuperando, su padre cayó enfermo de tifus y falleció ese mismo año. Se cuenta que Liszt nunca fue capaz de visitar la tumba de su padre.

 

Con la muerte de su padre, la carrera de Liszt como niño prodigio terminó.

Años más tarde, el propio compositor tendría siempre una actitud escéptica con respecto a su carrera como niño prodigio.

 

Después de la muerte de su padre, Liszt regresó a París y, durante los siguientes cinco años, vivió con su madre en un pequeño apartamento. Renunció a viajar y, para ganar dinero, comenzó a impartir clases de piano y composición, a menudo desde primeras horas de la mañana hasta la noche. Sus alumnos estaban dispersos por toda la ciudad y, a menudo, tenía que recorrer largas distancias para visitarlos. Debido a ello, en ocasiones el compositor se sentía inseguro y también adquirió el hábito de fumar y beber, algo que lo acompañaría durante toda su vida.

 

Al año siguiente, se enamoró de una de sus alumnas. Sin embargo, el padre de la joven insistió en que el romance progresara. Liszt volvió a caer enfermo y sufrió un largo periodo de pesimismo y dudas religiosas. Llegó a querer unirse a la Iglesia católica, algo de lo que fue disuadido por su madre. 

 

Estimulado e influenciado por un violinista de origen alemán que también compuso música “anti-clásica” se despertó en Franz Liszt el interés por el romanticismo musical.

 

Una interpretación de Niccolò Paganini con el violín inspiró sobremanera a Liszt. Tras asistir a un concierto de Paganini en 1832 a beneficio de las víctimas de la epidemia de cólera en París, Liszt tomó la determinación de convertirse en un gran virtuoso del piano, como lo era Paganini del violín.

 

Liszt inició y mantuvo una relación sentimental con la condesa Marie d'Agoult entre 1833 y 1844, con la que tuvo dos hijas y un hijo.

 

No obstante, en la primavera de 1844, después de cierto distanciamiento, la pareja se separó definitivamente.

 

Habiendo conseguido un aumento enorme de su reputación como pianista con incontables conciertos por toda Europa, Liszt se involucró en donaciones caritativas de sus beneficios en causas humanitarias. También hizo donaciones privadas a hospitales, escuelas y organizaciones benéficas.

 

Unos años después de la separación de la madre de sus hijos, conoció a la princesa Carolyne zu Sayn-Wittgenstein. Rehízo su vida sentimental junto a ella hasta su fallecimiento. Después de haber superado varios obstáculos con las autoridades eclesiásticas debido al primer matrimonio de ella, finalmente la princesa obtuvo permiso para casarse con Franz Lizst. No obstante, el matrimonio no pudo celebrarse, ya que el marido de ella, aún con vida, junto al zar de Rusia habían conseguido anular el permiso del Vaticano.

 

En la década de 1860 Liszt perdió a su hijo y una hija. Dolido e impactado por los acontecimientos, Liszt decidió retirarse a un monasterio cerca de Roma.

 

Más adelante, asimismo volvió a viajar y a dar conciertos en distintas ciudades de Europa. Pasó que, en 1881 estando en Weimar, el compositor se cayó por las escaleras del hotel. Este hecho lo mantuvo durante muchas semanas inmovilizado y con lo cual cambió su estado de salud general. Se presentaron varias dolencias y junto con una enfermedad cardíaca crónica causaron finalmente el fallecimiento de Liszt en julio de 1886.