Primer contacto con la música

 

En mi casa, durante mi infancia, celebrando la navidad, siempre se solía cantar algún que otro villancico.  A capela, todos juntos en familia. A excepción de algunas canciones infantiles que escuché durante el tiempo que pasé en la escoleta, creo que eran precisamente las canciones navideñas con las que instintivamente tomé conciencia de lo bonita que resulta la música acompañando un evento u otro. Luego ya, cuando mi madre me apuntó al coro juvenil de nuestra iglesia llegué a conocer y cantar todos estos cantos religiosos tan solemnes, colocados todos nosotros jóvencitos al lado del organista y debajo del imponente e histórico órgano.